Escrito por James · 29.08.2026 · 5 min. de lectura
El último Grand Slam del año está a punto de arrancar, y el US Open 2026 ya ha dado que hablar antes de que caiga la primera pelota. Jannik Sinner, número 1 del mundo, se cae lesionado. Carlos Alcaraz, el campeón defensor, regresa después de meses sin competir. Y en el cuadro femenino, Aryna Sabalenka va a por un hat-trick histórico. Vamos a ver quién manda en Nueva York: favoritos, bajas y los ‘underdogs’ que pueden liarla, tanto en ATP como en WTA.
Masculino: la baja del número 1 lo cambia todo
Esto ya lo hemos visto antes, pero al revés. En Roland Garros fue Alcaraz el que se cayó del cuadro. Ahora le toca a Sinner. El número 1 del mundo, campeón del US Open 2026 en 2024, finalista en 2025 y recién proclamado campeón de Wimbledon, no estará en Nueva York por una lesión de rodilla — y eso con una temporada de locura: 44 victorias y solo 3 derrotas. Su ausencia deja un hueco enorme arriba del cuadro, borra la posible revancha de la final del año pasado contra Alcaraz y convierte este torneo en el más abierto que se recuerda en mucho tiempo. El que aproveche esto puede llevarse el título más grande de su carrera.
Alcaraz: el gran interrogante
En las quinielas aparece un nombre por encima de todos — Carlos Alcaraz —, pero detrás viene un interrogante enorme. El campeón defensor, siete veces ganador de un Grand Slam, llega al US Open 2026 buscando su tercer título aquí. El problema es que desde la lesión en la muñeca de abril no ha jugado ni un partido. Cero torneos de preparación. Cero partidos de rodaje. ¿Cómo está la muñeca realmente?
¿Y su nivel? Porque Alcaraz sin ritmo de competición no es el mismo Alcaraz. En una pista rápida donde cada saque y cada golpe de fondo tienen que estar afinados, llegar en frío puede pasarte factura. No es el favorito claro que todos esperaban — es más bien la caja sorpresa más emocionante del torneo. Puede ganar todo. O puede caerse en tercera ronda. Eso es lo que lo hace tan apasionante.
Zverev y Djokovic: uno hambriento, otro con dudas
Si alguien puede sacar partido de todo este caos, ese es Alexander Zverev. Campeón de Roland Garros, uno de los más consistentes de la temporada, llega como cabeza de serie número 1 y con las ganas de cerrar la boca a los que todavía le preguntan por qué no tiene un US Open. Eso sí, su derrota en octavos de Cincinnati no fue la mejor carta de presentación.
Djokovic es otro cantar. Con 39 años y ya en el puesto número 5 del ranking, cayó en Cincinnati en segunda ronda ante Thiago Tirante — número 50 del mundo — y hasta dejó caer que piensa en el retiro. Pero ojo, que este hombre en un Grand Slam a cinco sets es otra historia. Llegó a la final del Open de Australia y a las semis de Wimbledon este año. Va a por su 25.º título de Grand Slam y ha caído en la mitad del cuadro de Alcaraz — si los dos llegan en forma, el posible duelo puede ser en semis, no en la final. Con Djokovic nunca se puede decir que no.
Los ‘underdogs’ masculinos
Un cuadro tan abierto es el paraíso para los candidatos sorpresa, y el más caliente de todos ahora mismo es Arthur Fils. El francés llegó a Cincinnati y se llevó su primer Masters 1000 — derrotando a Frances Tiafoe en la final — justo la semana antes del US Open. Menudo timing. También hay que tener muy en cuenta a Flavio Cobolli: el italiano, quinto cabeza de serie, finalista en Roland Garros y cuartofinalista en Wimbledon, tiene un tenis de ataque que en pista rápida puede hacer mucho daño.
Desde Estados Unidos, Brandon Nakashima llega como uno de los jugadores más en forma del verano en pista dura — llegó a las semis de Cincinnati y eso no es casualidad. Y luego está la nueva generación: el español Rafael Jodar, con solo 19 años, y el brasileño João Fonseca, dos talentos con el nivel para complicarle la vida a cualquiera. Por si fuera poco, Ben Shelton — defensor del título en Toronto — y Taylor Fritz, finalista del US Open 2024, conocen perfectamente lo que es jugar en Nueva York con el público en tu contra o a tu favor. Ambos son peligrosísimos.
Femenino: Sabalenka va a por el hat-trick
En el cuadro femenino del US Open 2026 hay una reina — Aryna Sabalenka. Campeona en 2024 y en 2025, la número 1 del mundo llega a su pista favorita con la posibilidad de hacer historia ganando tres seguidas. Pero la competencia está brutal: Iga Świątek siempre es Świątek, Coco Gauff juega en casa y sabe lo que es ganar aquí (lo hizo en 2023), y Jessica Pegula, finalista el año pasado, no va a venir a hacer turismo.
Lo más curioso es que en Nueva York se juntan todas las campeonas de Grand Slam de este año. Elena Rybakina ganó el Open de Australia, Mirra Andreeva — con solo 19 años, qué locura — se llevó Roland Garros, y Linda Nosková se coronó por primera vez en Wimbledon. Tantas campeonas frescas en el mismo cuadro hacen casi imposible señalar a una sola favorita. Va a ser un espectáculo.
Las ‘underdogs’ femeninas y las bajas que duelen
Las candidatas a sorpresa no faltan. Naomi Osaka en pista dura siempre es una amenaza real — dos veces campeona aquí, no se la puede ignorar. Amanda Anisimova llegó a la final el año pasado y sabe lo que es competir en este escenario. Alexandra Eala, que eliminó a Świątek en Wimbledon, tiene hambre de más. Y Marta Kostyuk llega en un momento brutal de forma: la ucraniana ganó su primer WTA 1000 en Madrid en primavera y desde abril es de las más regulares del circuito. Para terminar, la checa Sára Bejlek, 20 años, que ganó su primer título WTA como qualifier en Abu Dabi — otro talento joven que puede dar la campanada.
Entre las bajas, además de Sinner, hay una que duele especialmente: Emma Raducanu no estará en Nueva York por una fractura por estrés. La misma pista donde con 18 años protagonizó uno de los cuentos más increíbles del tenis moderno, en 2021, se queda sin ella. En el cuadro femenino también se cae la canadiense Victoria Mboko por problemas de rodilla, y en el masculino Jack Draper no llega por una lesión en el brazo.
US Open 2026: dos semanas de puro drama
Campeones que no están, un defensor del título que llega sin ritmo, la número 1 femenina a por la historia y un montón de ‘underdogs’ con ganas de comerse el mundo. El US Open 2026 tiene todos los ingredientes para ser el torneo más imprevisible del año — dos semanas de drama asegurado desde el primer saque hasta el último punto. Y eso, para los que disfrutamos haciendo pronósticos, es exactamente lo que queremos.




